Aurora de Penàguila

dimecres, de juliol 10, 2013

Memoria de la restauración de la Virgen del Patrocinio





OBJETO: Imagen de la Virgen del Patrocinio.
TÉCNICA: Escultura de madera policromada y dorada.
Policromía de la imagen pintada al oleo, policromía de la peana pintada al temple.
MEDIDAS: Imagen: 118 x 37,5 cm. - Peana de forma octagonal: 68 x 34,5 cm.
AÑO DE REALIZACIÓN: primeros años de la década de los 50 del siglo XX.
AUTOR: Francisco Cuesta Lopez.



ESTADO DE CONSERVACIÓN

La imagen se presenta muy sucia de viejos barnices y residuos de humo y polvo. En la mano derecha de la Virgen, faltan dos dedos (índice i meñique), rotos y extraviados. Varias son las fisuras de madera, en la cabeza del Niño, en la vestimenta de la Virgen y en la peana en correspondencia de las juntas de las molduras. También se pueden observar varias y pequeñas caídas de color en múltiples zonas de la superficie pictórica.
En la parte trasera de la peana se pueden notar varias gotas de pintura.
Las coronas de plata están un poco oxidadas y necesitan una limpieza.


FASES DE RESTAURACIÓN

  1. Tratamiento anti carcoma.
  2. Limpieza de la superficie pictórica, dorada y metálica en el caso de las coronas.
  3. Reconstrucción de los dos dedos de la mano derecha de la Virgen.
  4. Consolidación de las fisuras y lagunas de color.
  5. Nuevo dorado en las dos molduras de la peana, inferior y superior.
  6. Estucado de fisuras y lagunas de color.
  7. Primer barnizado transparente.
  8. Reintegración cromática.
  9. Barnizado final transparente.

DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA
PEANA OCTAGONAL
Peana octagonal policromada a falso mármol en la base inferior con tonalidades moradas y vetas blancas, lados ondulados de tonalidades color naranjas y amarillas con vetas en rojo y marrón. Molduras inferior i superior doradas (solo las cinco anteriores más visibles), las tres zonas onduladas anteriores están también doradas con símbolos Marianos.
MEDIDAS: Peana de forma octagonal: 68 x 34,5 cm.




















IMAGEN DE LA VIRGEN Y EL NIÑO
PÉRDIDAS DE COLOR, LAGUNAS Y FISURAS.


















 
LIMPIEZA DE LA SUPERFÍCIE PICTÓRICA
La limpieza de la superficie pictórica se ha realizado con los disolventes adecuados, adelantando lentamente con pequeñas catas y controlando la resistencia de la policromía.




















ESTUCADO DE LAGUNAS Y FISURAS
Después de haber consolidado el color se ha procedido con el estucado de las fisuras y lagunas anteriormente fotografiadas.
























LIJADO DE LOS ESTUCADOS
Después de haber estucado se procede a su lijado, de esta forma reducimos la cantidad de estuco llevando la laguna de color a su nivel de superficie adecuado.



















PRIMER BARNIZADO TRANSPARENTE
Una vez acabado de lijar los estucados, se ha procedido a dar un primer barniz transparente diluido al 50% a toda la superficie policroma y dorada de la imagen y su peana.
Esto, una vez secado, me permite proceder con la siguiente fase de la reintegración pictórica.


RESTAURACIÓN DE LAS MANOS DE LA VIRGEN
En las manos de la Virgen, nos encontramos con dos problemáticas distintas.
A la mano derecha le faltaban dos trozos de dedos el meñique y el índice, además son evidentes las varias y pequeñas lagunas de color. Por lo tanto se ha procedido con la reconstrucción de los trozos extraviados. Tallada y recreada la estructura de los dedos, han sido aplicadas dos capas de yeso. Lijadas las bases de yeso han sido barnizadas.






 

La mano izquierda tenía dificultad de adhesión, ya que su único punto de sujeción era un pequeño tornillo que pasaba por fuera de la manga hasta llegar en agarrarse en la parte interior (pulso). Se ha decidido poner un clavo de madera que entrase dos centímetros en la mitad de la mano y otros dos en el fondo de la manga (ver fotografías).



Antes de desmontar la mano.


Sujetada por un tornillo y dos clavos, se pueden observar los dos agujeros de los clavos y el tornillo escondido en el centro de la flor.








 
RESTAURACIÓN DE LAS CORONAS DE PLATA

Las Coronas pertenecían a la anterior imagen del siglo XVIII extraviada en la guerra civil, gracias a la prevenida idea de algún ciudadano, cura o sacristán del pueblo de Penáguila fueron desmontadas y escondidas, de esta forma se pudieron salvar al saqueo y destrucción del patrimonio histórico artístico. Las coronas de las imágenes son tres, dos de la Virgen y una del Niño, son de plata de ley con fino trabajo repujado y añadido de gemas. 


















AUREOLA DE LA VIRGEN
La aureola de la Virgen situada en el lado posterior de la imagen, está compuesta por dos piezas, la aureola de plata finamente trabajada con la técnica del repujado y el soporte en hierro con forma de “Y”. Las gemas añadidas son de un total de 23, 12 de color azul en las estrellas y 11 de color rojo en las flores intercaladas entre las estrellas.
El soporte en hierro esta fijado a la aureola con 5 tornillos, las dos extremidades inferiores van ancladas con 4 tornillos directamente en la zona posterior de la talla. 









 
VARA DE PLATA PARA EL BANDERÍN
Vara de plata que mide 75 centímetros de largo por 17 de ancho. En su extremidad superior en forma de cruz, podemos encontrar el símbolo mariano con su base en forma de media luna, poco más abajo una rama con flores de lirios, símbolo de pureza. Justo donde empieza la rama, podemos ver una clave que abre y cierra, regulando la altura de la vara, formada por dos piezas. En la varita superior trasversal se apoya el banderín de seda blanca bordada con decoraciones en hilo dorado.


Junto a la clave encontramos una escrita grabada con los nombres de los donantes y su fecha de producción coincidiendo con el año jubilar: “FAMILIA LLORENS- COLOMINA AÑO JUBILAR 2000”




 
LA PALOMA Y SU POSICIÓN ICONOGRÁFICA EN LA IMAGEN
La paloma en la iconografía Cristiana siempre ha tenido una importancia fundamental, representando la Trinidad y espíritu Santo en temas de resurrección, bautismo, paz, pureza, libertad y fidelidad.
En el caso de la Virgen del Patrocinio, fue colocada, como se puede ver en la fotografía, en la rodilla izquierda del Niño Jesus, una posición que junto a Don José Juan, cura de la Parroquia de Penáguila, hemos considerado equivocada.



Después de consultarnos y comprobando que la posición de la paloma, en la antigua y anterior imagen, estaba en el interior de la mano izquierda del Niño Jesus, decidimos volver a colocarla en su posición original. Esta posición, representa su donación a los fieles de los símbolos de paz, pureza y fidelidad.
Supongo que la Imagen, contaba con el simple apoyo de la paloma en la mano del Niño Jesús y que muy probablemente, al ser inestable y con el riesgo de perderla, decidieron anclarla con un clavo a la rodilla del Niño Jesús.
Realicé un clavo de madera, el cual tiene la función de enganchar la paloma en la mano izquierda del Niño, de forma mecánica y removible, entrando por una mitad en la paloma y la otra en la palma de la mano izquierda.





EL AUTOR DE LA IMAGEN
Sobre el escultor, autor de la imagen, encontré en la zona inferior de la base de la Virgen, restos de firma “Francis…” pero, sobre todo muy bien conservada la dirección de su taller “Plaza músico Gomis 1- Valencia”, con la cual pude hacer una búsqueda y llegar a identificar el artífice de esta preciosa talla, Francisco Cuesta Lopez. 






En la página web del Ayuntamiento de Ayora, pueblo natal de Francisco Cuesta, he podido encontrar noticias, donde describe que en los años de la posguerra, junto a su hermano Inocencio, realizaron la mayor parte de las nuevas imágenes religiosas en Ayora. Otra y curiosa información, he podido encontrarla en una página web de coleccionismo, la tarjeta comercial del escultor Francisco Cuesta Lopez, la cual demuestra la ubicación de su taller.







INFORMACIÓN HISTÓRICA DE LA ÉPOCA

TAREAS DE RESCATE DE LA ESCULTURA SACRA EN LA POSGUERRA VALENCIANA.

María Ángeles Carabal Montagud, Beatriz Santamarina Campos, Virginia Santamarina Campos y Pilar Roig Picazo. Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la Universidad Politécnica de Valencia.

SITUACIÓN POST-BÉLICA
Los conflictos bélicos se han caracterizado por la destrucción o mutilación de ciertos Bienes Culturales. Este hecho va ligado a diferencias ideológicas o políticas, las cuales se han podido traducir, en el pasado, en una acción destructiva directa sobre diversas obras. Atendiendo a la simbología que llevan implícita determinados objetos, no es de extrañar que se haya actuado sobre numerosas obras de arte para infringir un daño más allá de la materia, respondiendo a una doble vertiente: destruir la materialidad y, con ello, aniquilar el contenido simbólico que éstas evocan en un determinado colectivo. Por ello, una de las consecuencias de la guerra civil, como es bien conocido, fue la destrucción o mutilación de gran parte del Patrimonio mueble e inmueble eclesiástico, puesto que contenían un significado que iba más allá de los propios objetos o arquitecturas, los cuales formaron parte del pasado y de la tradición. El poder adquisitivo era bajo por tratarse de una época de posguerra, pero para la Iglesia y el Estado resultaba importante recuperar su patrimonio, por lo que se hicieron grandes esfuerzos para, por un lado rehabilitar los bienes originales, que en la mayoría de las ocasiones habían quedado seriamente dañados, y por otro para volver a hacer, del modo más similar posible, las obras que se habían perdido.

RECUPERACIÓN DE TEMPLOS PARROQUIALES Y ARTE SACRO
Como acabamos de señalar, los movimientos destinados a la recuperación de templos parroquiales, con sus objetos significativos contenidos en ellos fuertemente deteriorados, no se hizo esperar. Las primeras acciones por parte de la Iglesia comienzan en 1939, impulsadas por el Estado, para rehabilitar las iglesias y restablecer cuanto antes el culto. Así, el Arzobispado de Valencia, crea en el año 1939 la ‘Junta Diocesana de Arte Sacro’, la cual genera nuevas disposiciones en una reunión producida el 30 de junio de 1939, y en las mismas se establece la creación de la ‘Junta para la Reparación de Templos’. También desde la Administración General del Estado se crearon dos órganos, en época inmediata a la guerra, que promovían la reconstrucción arquitectónica de edificios religiosos fuertemente deteriorados o destruidos durante la guerra civil. Éstos eran, por un lado ‘La Junta Nacional de Reconstrucción de Templos Parroquiales’ creada en 1941 y por otro ‘La Dirección General de Regiones Devastadas y Reparación’, creada en 1938.

MANUTENCIÓN Y CUIDADO DE LA IMAGEN
Lo más importante para poder mantener la imagen en buen estado de conservación, el máximo tiempo posible, es no limpiar con agua ni trapos húmedos, limpiar el polvo en seco con pinceles, mucha atención en no poner cerca jarrones de flores con agua.

AGRADECIMIENTOS 
 
Quería agradecer la confianza depositada en mi, Don José Juan Crespo Carsi Párroco de Penáguila, la junta Parroquial, Juan Picó, Patrin Domenech concejala de cultura del Ayuntamiento de Penáguila, Enrique Brotons.


 
  • ANTIGUART de Stefano Sassu Tormo –

  • RESTAURACIÓN OBRAS DE ARTE-

Calle Mayans 17, 46870 – Ontinyent (Valencia)
Teléfono: 0034/96 238 46 88 – móvil 0034/679 25 37 01
CIF: 21696061T


NOTA: El contenido de la entrada, escrito y fotográfico, es una reproducción literal de la memoria confeccionada por el restaurador Stefano Sassu Tormo.

Más información de la Virgen del Patrocinio: